Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Quedan para el Lunes Santo
días
1
4
6
horas
0
9
minutos
0
3
segundos
4
9
Agenda

No hay nuevos eventos.

Boletin nº 15 Cuaresma 2018
Boletin nº 15 Cuaresma 2018
Rosario Vespertino 2018
Rosario Vespertino 2018
Cartel Jueves Santo 2018
Cartel Jueves Santo 2018

 

Tuyo el incienso
Tuyo el honor y la gloria
sobre un trono, Señor,
de Vera Cruz en la memoria.

La Madrugada se viste de reencuentros en la alegría y en la tristeza reencuentros; tu salida diluye en mi memoria la nostalgia lacerante del olvido, el llanto que derrama tu Madre transforma en vergel el desierto que se abrió ante mis ojos, cuando tu morías doblemente en el Desamparo del abandono de tus fieles. Me faltaba, Señor, cada primavera el Pregón de Amor sangrante que tu figura anunciaba clavada en su Cruz, me faltaban los brazos de amor que tus manos llagadas me daban desde tu Vera Cruz.

El trabajo me llevó lejos, Señor, pero no hubiera podido soportar tu ausencia en mi corazón, este año que no es el de tu ausencia. Por poco no sale el barco, no sé si lo hubiera soportado; antes de faltar hubiera modelado una nave de sal, mil naves, mil gotas de mar, para un puente de alabastro, una escalera de olas, para cruzar la distancia húmeda; antes de fallar, remaría ciego y oscuro, con la brújula de mi fe hacia el brillo de tus ojos, un paso en vez de un Faro, un trono para iluminarme. Eso es mi vocación. Lo demás es el Milagro; el milagro de que vuelvas a andar a tropezones de ilusión, el milagro de que vuelvas a interpretar el milagro, el milagro es tu Cruz y tu Cruz la única Verdad. Vera Cruz. Verdad y tradición, tradición popular, sabiduría popular; es decir Verdad.

Tu Madre Señor, del Desamparo, más que nunca, porque en su destierro de la Catedral, había imaginado que tu cuerpo, destrozado y clavado en el Madero, era una pesadilla; hoy, Cristo de la Vera Cruz se enfrenta de nuevo a la cruel realidad del desvarío de los que tu les diste como hijos, y es tal su desconsuelo, que al verle llorar de esta forma las losetas de su Plaza inundadas del Rocío de su llanto tiemblan de Desamparo; y hasta la Catedral se pone su torre como peineta y se cubre con el cielo oscuro de una mantilla de luto porque quiere acompañarla para no dejarla sola en esta noche tan negra.

Juan Carlos Sanchez Rodriguez

PREGON SEMANA SANTA 1995

VOLVER